lunes, 9 de agosto de 2010

Necesito a alguien.

Que me escuche,
Que pueda decirle quién soy y de donde vengo sin necesidad que se asombre.

Necesito a alguien para exponerle mi pecho, mi corazón, los benditos desastres que llamamos sentimiento y que no tenga la necesidad de tocarle.

Lo necesito de esa forma, desnudarle mi vida y lo que en este momento me intriga, solo quiero que escuche.

Que escuche y de vez en cuando un “todo saldrá bien” o “Ajá”. Saber que está ahí.

No necesito que me mire y que trate de ser un héroe para mí.

No necesito que se involucre en mi vida, solo quiero que lo que le diga no le haga daño.

Solo necesito que no me juzgue, no que me quiera, solo lo suficiente para prestar atención a mis palabras.

Tengo la necesidad de decirle que me duele la vida, que me atropellan el alma.

Necesito un extraño, que no sepa de mí, que no me conozca.

Necesito un tequila, otro trago…Un buen libro y un lápiz.

La necesidad de necesitarle me abruma.

Necesito a alguien, que me escuche,
Que pueda decirle a donde quiero ir y a donde he llegado.

Necesito a alguien que me olvide y yo termine olvidándolo.

Yo creo que terminaré conformándome con un papel que se pierda en la basura, que lo reciclen en el barrio.

Y lo menos que necesito es que alguien se ofrezca a complacer lo que he pedido.

2 comentarios:

  1. Ojala tubiera un pulixer o un novel para dedicartelo te llevo en el corazon Bcorazon ;]

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